La UE recibe el Nobel de la Paz con una defensa del euro como símbolo de unidad

Oslo, 10 dic (EFE).- La Unión Europea (UE) recibió hoy el Premio Nobel de la Paz 2012 con el compromiso de honrar los valores que le han llevado a obtenerlo y, en estos tiempos de crisis, defender el euro como símbolo de la unidad.

“A día de hoy, uno de los símbolos más visibles de nuestra unidad está en las manos de todos. Es el euro, la moneda de la UE”, afirmó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, quien subrayó que las instituciones “defienden” la divisa comunitaria.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (4d-fila superior); el primer ministro italiano, Mario Monti (c-fila superior); el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso (c) ,el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy (3i-fila inferior); la canciller de Alemania, Ángela Merkel (i), y presidente de Francia, François Hollande (d), entre otros, posan para la foto de familia durante la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz 2012, concedido a la Unión Europea (UE), hoy en el salón de entrada del Ayuntamiento de Oslo (Noruega). EFE/Presidencia del Gobierno

Barroso, que cerró el discurso de agradecimiento iniciado por el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, dijo que la UE, “con todas sus imperfecciones, es un símbolo y una inspiración para el resto del mundo”.

La ceremonia de entrega del galardón, que contó con la presencia como es tradicional de los reyes Harald y Sonia de Noruega, así como de los príncipes herederos, se desarrolló como lo hace desde 1990 en el salón de entrada del Ayuntamiento de Oslo.

El presidente de Francia, François Hollande, y la canciller de Alemania, Ángela Merkel, protagonizaron el momento más simbólico del acto, ya que de pie recibieron los aplausos del público asistente después de que el presidente del comité noruego del Nobel, Thorbjorn Jagland, destacara la reconciliación franco-germana como semilla de la actual Unión Europea.

“La paz no se puede dar por hecha”, advirtió Jagland ante los veintiún jefes de Estado y de Gobierno de la Unión que asistieron a la ceremonia, para añadir que “conviene ganarla todos los días”.

El presidente del Consejo Europeo fue el primero en acercarse hasta Jagland para recoger el premio y, según lo acordado entre las instituciones comunitarias, le siguieron los de la Comisión y la Eurocámara, Martin Schulz, quien sostuvo la medalla del Nobel.

Van Rompuy y Barroso se repartieron los honores de pronunciar los discursos de agradecimiento.

El primero confió el texto a su equipo, mientras que Barroso, como es habitual, fue el autor de su alocución.

El presidente del Consejo Europeo dijo recibir el premio “con humildad y gratitud” de parte de la UE y señaló que con él se “rinde homenaje a todos los europeos que soñaron un continente en paz consigo mismo”.

Van Rompuy, en un emotivo discurso en el que explicó sus recuerdos de la posguerra en Bélgica tras la segunda contienda mundial, llamó a la responsabilidad para que el legado de paz y progreso europeo no se quede en el pasado.

“La historia no es una novela con final feliz y la UE sigue siendo responsable de lo que tiene por delante”, afirmó el político belga, en relación a la crisis económica por la que atraviesan los países comunitarios.

Barroso, por su parte, aseguró que la comunidad internacional “puede contar con la UE y sus esfuerzos para la lucha por la paz, la libertad y la justicia en Europa y en todo el mundo”.

En la delegación oficial de los laureados, integrada por unas cuarenta personas, figuraron cuatro españoles: el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia; el presidente del Comité de las Regiones, Ramón Luis Valcárcel, y la niña zaragozana Ana Fanlo, ganadora de un concurso abierto a los jóvenes de Europa para viajar a Oslo.

Entre los discursos oficiales se intercalaron actuaciones musicales de artistas locales y del resto de Europa y el final de la ceremonia se cerró con las notas del himno europeo, que tiene su origen en la “Oda a la Alegría” escrita por Friedrich von Schiller y composición de Ludwig van Beethoven.

Tras el acto de entrega del galardón, cuya dotación de 930.000 euros se destinará a proyectos en apoyo a niños víctimas de guerras y conflictos, tuvo lugar un almuerzo presidido por la familia real noruega.

Además de Merkel, Hollande y Rajoy, entre otros, participaron en el banquete el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, y el primer ministro italiano, Mario Monti, que escuchó de Van Rompuy elogios por la manera en que ha conducido la crisis en Italia.

Es la primera vez en que la mayor parte de los líderes europeos están juntos desde que Monti anunciara su dimisión el pasado sábado, ante la retirada parcial del apoyo a su Gobierno por parte del Pueblo de la Libertad (PDL) y el anuncio del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi de que se presentará a las elecciones.

Los mercados de deuda ya han registrado caídas después de hacerse pública la decisión de Monti y la propia Comisión Europea ha hecho un llamamiento a una Italia “fuerte y estable” y que continúe con el impulso a las reformas.

Lara Malvesí

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